Comentario
Hombre común gritando un triunfo deportivo con su familia, presa del furor y la alegría.
Hombre común soportando las vejaciones de un trámite ridículo y tortuoso.
Trabajador humilde escuchando las informaciones donde anuncian un nuevo ajuste.
Nuevo rico circunstancial paseando por el mundo al grito de "deme dos".
Dama común con ínfulas de estrella influida por atroz programa de TV.
Manifestante popular lleno de bronca tratando de torcer el brazo de algún poderoso.
Hombre mediocre con pequeña dosis de poder destinada a su beneficio personal.
Dueño de la verdad absoluta, incapaz de admitir otra campana diferente.
Persona con oportunidades diferentes que lo hace sentirse un ser superior.
Impunes a través del tiempo. Poseedores de glorias efímeras.
Detractores del enemigo momentáneo al que se les ordena odiar.
Inestables, apasionados, coléricos, intolerantes, tiernos, conmovedores.
Pelotudos argentinos.
Galería de monstruos a los que al igual que a una familia aprendimos a querer y a tolerar.
Pasen y vean...
Cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia.
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